En el eje artístico, la presencia del cuerpo taxidermizado debe entenderse como un acontecimiento dentro de la obra, una decisión que compromete su sentido, su origen y su modo de existir en el espacio artístico. Reflexiona sobre si el uso del cuerpo es indispensable o si la experiencia estética puede generarse mediante otros lenguajes, sin recurrir al cuerpo natural.




